Relatos de Mozambique: “Las mujeres también son personas”

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“Por lo que puedo ver, la pirámide de poder tiene a las mujeres en la base; somos esenciales para que el mundo ande bien, pero no tenemos ningún tipo de poder.” Foto por: Maria Fernanda Castro

Women are people too,” (las mujeres también son personas) fue lo que dijo uno de mis estudiantes como respuesta a un trabajo escrito. La pregunta era si África necesitaba tener un número mínimo de mujeres CEO. Las respuestas de mis estudiantes fueron un poco sorprendentes.

El sólo hecho de que este alumno encontrara necesario enfatizar esto, me reveló muchas cosas acerca de lo que piensan los jóvenes sobre los derechos de las mujeres. Esto es especialmente triste porque los valores que están preservando para las generaciones futuras no van a ser distintos a lo que se vive actualmente.

Vivo en Mozambique, donde trabajo como profesora de inglés para la organización estadounidense Cuerpos de Paz. Como ciudadana colombiana y americana, y al haber vivido los últimos 12 años en la Florida, pensé que sabía qué era el machismo. Pero lo que viví fue muy diferente a lo que estoy viviendo ahora. En Colombia y en Estados Unidos el machismo es más una objetivación de las mujeres. Se siente la presión de estar en forma, hacer ejercicio y hacer dieta. Los medios presentan una imagen predeterminada de las mujeres y ese molde no es siempre el molde que la naturaleza tiene para uno. También lo sentí en el mundo laboral, donde tuve que competir con muchas de mis colegas y siempre tuve que hacer lo que mis jefes, todos hombres, me mandaban a hacer. También tuve que conformarme con salarios más bajos y largas horas de trabajo.

En Mozambique, las cosas son muy diferentes. Si me engordo, me veo más bonita porque las personas gordas son percibidas como personas saludables o que tienen un mejor estado social. Así que cada vez que regreso de vacaciones con unos kilos de más, mis alumnos y colegas me dicen que me veo mucho mejor.

Teacher es gorda, pero es nice,” es lo que me dicen mis alumnos. También se refieren a mi como la teacher con la “boa bunda” o la buena cola. Así que los medios y las ideas de belleza femenina de Colombia y de Estados Unidos no aplican para mí acá.

En cuanto al mundo laboral, es verdaderamente un mundo de hombres donde vivo. En la escuela donde trabajo, somos aproximadamente 70 profesores. De estos, solo ocho de nosotras somos mujeres. Si esto fuera Colombia o Estados Unidos, la mayoría serían mujeres ya que ser profesora se considera una carrera femenina de donde vengo. Acá cualquier carrera es de hombres, así que ser profesor es para hombres. En cuanto al ambiente laboral, no quiero entrar en detalles, pero es común ver alumnas que se acuestan con profesores y hasta yo misma a veces me siento asediada por algunos de mis colegas. Pero no quiero herir sensibilidades.

Por lo que puedo ver, la pirámide de poder tiene a las mujeres en la base; somos esenciales para que el mundo ande bien, pero no tenemos ningún tipo de poder. Esto lo puedo ver todos los días.

A pesar de que la gobernadora de la provincia donde vivo, Nampula, es una mujer, es difícil para los hombres locales ver a las mujeres como algo más que objetos. Es cultura común que el viernes es el día de los hombres, así que todos los bares están llenos de hombres y ellos tienen derecho a disfrutar y descansar.

¿Pero de qué? Son las mujeres las que trabajan, las que se encargan de cultivar en las machambas, las que cuidan a los muchos hijos que tienen, las que cocinan y las que siempre tienen que estar listas para complacer a los hombres. Porque también es cultura común que si no tienen sexo todos los días, se pueden enfermar. Me lo han preguntado más de una vez.

Teacher esta casada?”, “teacher tiene novio?”

No. Pero ellos piensan que esto va a tener consecuencias graves para mi salud. Lo triste es que las mujeres también creen esto.

Hace unos días estaba hablando con una de mis mejores amigas mozambicanas. Ella es la excepción a casi todas las reglas. Hablábamos de las reglas musulmanas y de las cosas que son o no haram para ellos.

El norte de Mozambique es predominantemente musulmán. En especial las áreas costeras, porque los árabes fueron los que llegaron antes que los musulmanes para instalar sus sultanatos. Esto dejó un legado de sincretismo en la zona: se obedecen solo las reglas que son convenientes obedecer. La más desobedecida es el adulterio.

Mi amiga me explicaba que esto es muy común en Angoche, la ciudad donde vivo. También me dijo que según las reglas musulmanas, ella tendría la obligación de decirle a la pareja del adultero que esa persona esta cometiendo adulterio. También se supone que deberían tirarle piedras a estas personas. Si se siguieran estas reglas, no tendríamos ciudad, me decía.

Como en todo, existen excepciones a las reglas. Mis estudiantes más motivadas e inteligentes son mujeres. Me encanta hablar con ellas acerca de sus vidas. Ellas siempre tienen mucha curiosidad de mi vida. Me preguntan si estoy casada, si tengo hijos, si deje un novio en Colombia, si tengo un novio en Angoche, si tengo un novio en general. Las respuestas de todas estas preguntas es no. Soy una mujer soltera, independiente y tengo una carrera. A sus ojos yo soy la excepción a las reglas que son impuestas en ellas todos los días. Se puede no ser madre a los 14, 15 o 16 años. Se puede ser soltera después de los 20. Se puede concentrarse en una carrera.

También me preguntan qué está mal conmigo, ¿por qué no quiero ser mamá? Siempre les digo que es parte de mis planes. Que en este momento solo me estoy concentrando en realizar mis sueños y luego voy a pensar en buscar un buen hombre para compartir lo que ya construí.

Cada vez que pienso si mi impacto es positivo o no, pienso en ellas. En como por los menos ellas están viendo una alternativa, algo que pueden hacer diferente. No tienen que seguir la vida que el mundo tiene trazada para ellas.

 

Contribuido por: María Fernanda Castro

María Fernanda es una periodista colombiana egresada de la Universidad de la Florida. Lleva casi dos años en el Cuerpo de Paz en Mozambique enseñando inglés en una escuela. Si quieren leer mas sobre sus experiencias encuéntralas en su blogMoçambiqué?

 

El problema con la violación en Game of Thrones

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Ya todos conocemos la serie Game of Thrones, o Juego de Tronos, en español. Y los que no, por favor a despertarse y ver lo mejor que tiene la televisión estadounidense de los últimos años. Muchos la amamos por su adictiva e impredecible trama, y por las estimulantes imágenes de los sets localizadas en cuatro continentes. Están también por supuesto los excesos típicos de HBO: las burdas escenas sexuales y excesiva violencia que muestran el realismo y crueldad de la guerra, especialmente en épocas medievales. También tiene dragones. Todo lo que tiene dragones es por definición, lo máximo.

A mí me parece en principio una serie con buenos personajes femeninos: en los libros, casi la mitad de los “point of view characters” son mujeres, en general capaces, inteligentes y valientes. La peor villana es mujer (Cercei); las favoritas de muchos, la pequeña y audaz Arya, y la madre de dragones, Daenerys. En cuanto a series de fantasía se trata, GoT es feminista, y por eso, según yo, tiene un público tan extenso.

Por eso me duele tanto el tercer capítulo de la cuarta temporada, que se presentó el domingo. El problema no fue que hubiera una escena de violación. La serie ya lleva varias de estas, y ya estamos condicionados a pensar en lo común que era esta forma de agresión en aquellas épocas.

Lo verdaderamente terrible ha sido la respuesta del director y el desentendimiento de los actores con la escena como tal. El Director Alex Graves le dijo a Alan Sepinwall en HitFix que la escena con respecto a violación es un “sí y no” porque al “final se vuelve consensual.”

Eso no existe. El consenso es o “sí” o “no”, y en esta escena es claramente “no.” Aquí volvemos a la triste excusa de la cultura de la violación de “sus palabras dijeron no, pero su cuerpo dijo sí.”

Los que se han leído los libros (como su querida autora) sabemos lo que pasa en esa escena originalmente. En el libro es la primera vez que Cercei y Jaimie están juntos a solas después de no haberse visto en mucho tiempo. El quiere estar con ella, pero ella se resiste al principio por razones obvias (están al lado del cadáver de su hijo, para empezar), hay mucha gente afuera, etc. Pero al superar esto Cercei lo recibe con pasión, y la escena es de todas maneras inquietante: muerte, incesto, asco, shock.

En la serie, fue una violación, punto. Ella dice que no con constancia, y él le dice que “no le importa.” Esto me resultó problemático por el lado del desarrollo de personajes (¿no nos había empezado a caer bien Jaimie después de salvar a Brienne?)Pero especialmente, porque en ningún momento creemos que ella haya consentido. El director dijo que “al principio ella se resiste, pero después concede.” Mmmm, ¿en qué momento concede? Alcanzo a pensar que de pronto fue un problema de edición. De pronto cortaron la parte en la que ella por fin dice “sí”, y aun así no se podría decir que consintió, sino que se rindió. Uno no puede convencer a alguien durante el acto de que ahora sí lo quiere. Así no funciona.

Ya había hecho las paces con la desenfrenada utilización de desnudez femenina en el show, la cual no existe en los libros (por fin vemos a un hombre semidesnudo en esta temporada! Deberíamos hacer una lista: vamos 1000 a 1.) Y con el hecho de que Daenerys se enamore de su violador. Pero esta semana lo menos entendible es por qué cambiar esta escena, qué punto tiene. ¿Cómo van a mostrar la reacción de Cersei al respecto? ¿Del trauma post-violación? Por alguna razón, ya que ni siquiera los creadores estaban enterados de que paso, asumo que será ignorada por todos por igual.

 

Por: Andrea Alarcon

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If it’s not a women’s magazine, it must be a men’s

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I travel often. Hell, it’s my favorite thing in the whooole wide world. With this comes buying overpriced magazines to entertain me in waiting rooms. It’s when I feel all philanthropic and stuff for purchasing an honest-to-God physical print of something. Who pays for journalism anymore? Silly rabbits.

And when I go to buy them, I am gender-crossing; I am gender-crossing inside a magazine store. I feel as awkward as when as a 5’10 (1.78 c.m. for the rest of the planet) person I stumble into the petite section of a clothing store. It just makes me giggle.

But back in the magazine shop: I get disapproving stares. I must be confused! Poor, lady me… if I am supposed to be on the OTHER side of the shop. I mean I am traveling alone too… who do I think I am? The only people who travel alone are businessmen or mules. As a Colombian I am already the latter, of course. I am a gender-crossing, confused, alone, mule.

And this is all because apparently all my favorite magazines were not written for me.  I usually want to read: The Economist, Wired, National Geographic, Scientific America, New Yorker, Foreign Policy… Pretty gender-neutral you may think. Yet they are nested amongst all the other testosterone-heavy publications such as Esquire, Playboy, or Maxim. They are part of the men’s section, and therefore not intended for my pretty eyes.

Image (Magazine’s for the men)

If I want to be the lady that I am, my options are all very bright pink: Cosmopolitan, Vogue, Vanity Fair, Home & Garden, Elle, Marie Claire, Motherhood, and the list goes on.  All mansplained to me in a well-lit corner of the shop: All the beautiful airbrushed women just waiting for my self-loathing. Eeek no thanks.

Now, before magazine peeps jump out at me,  I understand the concept of niche publications: there are magazines targeted to women, and magazines for the men. My question is, why is any niche publication on any substantial topic by default a male publication?

Not to discount women’s magazines. As an article on the Huffington Post noted, because of the magazine that articles are published in, there is a default bias of them being considered either better or worse journalism. Take a look! It’s fun to play the game of what-was-this-published-in. It is an interesting experiment, to see whether our bias about which publication something appears in makes it be superior or inferior journalism. Anything girly must be fluff. I have to admit that I am a perfect victim of this. If your cover is about how to be thin, sex tips and makeup, I will likely not buy the publication to find the human interest piece within the cover.

Yet all of the biases will continue if the intellectual silos continues as well. The argument against this may be that, according to any figure, the publications mentioned above are bought more by males than females ( I am actually not sure of this. Just guessing.) Even if the publication is not targeted this way. Yet it will probably continue to be so if women are told that these are not for them. I know I don’t want to read Maxim… but if someone puts Wired in the same category, and I had never heard of it, I would probably stay clear of it too. The silos grows with the perpetuation of stereotypes. My petition is this: ALL AIRPORTS OF THE WORLD please mix up your magazine racks. Or at least label them accordingly. I have a feeling that this all began as a default if-its-not-a-women’s-magazine-it-must-be-a-men’s-one. Nothing is so binary. Especially interests. By: Andrea Alarcon

Joss Whedon on Why He Writes Strong Women Characters

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Via Upworthy:

Joss Whedon, director of “The Avengers” and [creator of Buffy the Vampire Slayer], has a history of writing strong women characters. Back in 2006, the organization Equality Now honored him for being a staunch ally for women. In his thank-you speech, he decided to talk about the tedious and vapid question journalists never stop asking him. “

My favorite quote:

“…the misogyny that is in every culture is not a true part of the human condition –it’s life out of balance, and that imbalance is sucking something out of the soul of every man and woman who is confronted with it.”